Los parásitos en el estudio de la biodiversidad: ¿héroes o villanos?

Por: Gerardo Pérez-Ponce de León

Escuela Nacional de Estudios Superiores Mérida (ENES-Mérida, UNAM). Instituto de Biología (UNAM).

La biodiversidad se refiere a la variedad de vida en el planeta a diferentes niveles, desde la variabilidad genética, pasando por la de especies (plantas, animales, hongos y microorganismos), y la de los ecosistemas donde éstos viven. En este amplio concepto del término no existe un apartado que indique que algunos organismos no deban ser considerados. ¿Porqué entonces los parásitos son ignorados generalmente en las iniciativas sobre biodiversidad y conservación?. Primero, quisiera resaltar que el parasitismo es una forma de vida muy exitosa en el planeta. Al menos la mitad de las especies que habitan en él son parásitos. Desafortunadamente, es muy común que sean considerados por el público en general, y aún por diferentes sectores de la comunidad científica, como seres repulsivos, dañinos, causantes de enfermedades que afectan la salud humana o aquella de los animales que el hombre usa como alimentos o mascotas, haciéndolos claramente los “villanos” de la historia (Figura 1).

Figura 1. Algunos helmintos parásitos de dos especies de peces endémicos de la Península de Yucatán, Fundulus grandissimus (A) y Fundulus persimilis (B). La figura 1C muestra larvas de céstodos liberados del quiste; la figura 1D muestra nematodos del género Contracaecum y la 1E larvas de céstodos. Estos parásitos cierran su ciclo biológico cuando los peces son comidos por aves ictiófagas. Imágenes A y B, Fuente: Laboratorio de Biología de la Conservación, UMDI-Sisal, Parque Científico y Tecnológico de Yucatán.

Sin embargo, debo enfatizar que los parásitos son componentes fundamentales de los ecosistemas y que éstos aportan información muy útil para entender las causas de la distribución y la abundancia de los seres vivos y de los flujos de energía de los ecosistemas (preceptos conceptuales de la ecología). Además, los parásitos tienen un papel fundamental por su contribución del flujo de biomasa, la conectividad de las redes tróficas y la regulación de poblaciones de hospederos; el conocimiento de sus complejos ciclos de vida de cuenta de ello (Figura 2). Paradójicamente, se creía que, por su pequeño tamaño, los parásitos contribuían con muy poca biomasa a los ecosistemas hasta que se publicó un estudio en 2008 demostrando que tan solo los tremátodos aportaban una biomasa sustancial en sistemas estuarinos de California, que incluso excedía aquella de los depredadores tope. Se sabe también que los parásitos son indicadores de la salud de los ecosistemas pues son sofisticados marcadores biológicos que se utilizan como “sondas” de biodiversidad; además, aportan datos importantes sobre la historia evolutiva y biogeográfica de los hospederos y de los procesos que determinan la diversificación de la vida en el planeta. ¿Podrían ser entonces considerados como héroes y no como “villanos”?. Mi respuesta como parasitólogo es: ¡Claro que si!.

Figura 2. Ciclo de vida del trematodo Austrodiplostomum compactum. H.D. = Hospedero definitivo (cormorán o “pato buzo”); 1 HD = primer hospedero intermediario (caracol planórbido); 2 H.I = segundo hospedero intermediario (cíclido). Esquema elaborado por: Alejandra López Jiménez.

            La biodiversidad de la Península de Yucatán es impresionante. Entre sus ecosistemas mas notables están los sistemas lagunares costeros. Independientemente de su belleza y valor estético (Figura 3), éstos proveen importantes servicios ambientales como la captura de carbono y el procesamiento de nutrientes provenientes de las aguas continentales subterráneas. Además, por su elevada productividad, son utilizados por muchas especies de peces marinos como áreas de reproducción y/o alimentación. El conocimiento de la diversidad de parásitos que infectan a peces de la Península de Yucatán ha sido abordado por diversas instituciones (CINVESTAV, UADY, ECOSUR), principalmente para especies de importancia comercial. A este esfuerzo se suma desde ahora la UNAM a través de un proyecto de la ENES-Mérida que pretende caracterizar la diversidad morfológica y genética de los parásitos de peces en humedales costeros de la costa norte de Yucatán. Conocer en primera instancia la diversidad de parásitos en estos sistemas es fundamental para estudiar posteriormente el papel que éstos juegan en las redes tróficas y para utilizarlos como bioindicadores de la salud de estos ecosistemas. El principal reto es caracterizar la diversidad de parásitos utilizando métodos de vanguardia que permitan hacer estimaciones mas precisas. Para la costa norte de Yucatán hay reportadas poco mas de 200 especies de peces; de éstas, solo se han estudiado los parásitos que infectan a alrededor de 35. Mi grupo de trabajo se enfocará en los próximos años en estudiar los parásitos de los peces que no tienen importancia económica, pero que son fundamentales para entender la dinámica de los ecosistemas costeros.

Figura 3. Cienega de Sisal, Yucatán donde se muestra una enorme diversidad de aves acuáticas, hospederos definitivos de una vasta diversidad de parásitos que se encuentran como formas larvarias en los peces. Fotografía de: Laboratorio de Biología de la Conservación, UMDI-Sisal, Parque Científico y Tecnológico de Yucatán.

Referencias

  • Kuris, A. et al. 2008. Ecosystem energetic implications of parasite and free-living biomass in three estuaries. Nature 454: 515-518.
  • Pérez-Ponce de León, G. 2014. Los helmintos parásitos de peces como bioindicadores de la salud de los ecosistemas. En: Gonzalez-Zuarth et al. (eds). Bioindicadores: Guardianes de nuestro futuro ambiental. ECOSUR/INECC, pp. 253-272.
  • Poulin, R. 2014. Parasite biodiversity revisited: frontiers and constraints. International Journal for Parasitology 44: 581-589.

Reseña del autor

Gerardo Pérez-Ponce de León. Licenciatura, Maestría y Doctorado por la Facultad de Ciencias de la UNAM. Posdoctorado en la Universidad de Toronto, Canadá. Es Investigador Titular C; trabajó en el Instituto de Biología de la UNAM y ahora labora en la Escuela Nacional de Estudios Superiores-Mérida. Su investigación se centra en la descripción de la diversidad de helmintos parásitos de vertebrados silvestres utilizando herramientas de la sistemática molecular, con énfasis en el estudio de peces marinos y dulceacuícolas, así como en describir patrones y procesos de biogeografía e historia evolutiva de las asociaciones parásito-hospedero. Ha publicado mas de 200 trabajos en revistas indizadas, 22 capítulos de libros y un libro. En 2002 recibió el Premio de Investigación en Ciencias Naturales por la Academia Mexicana de Ciencias y en 2005 el H.B. Ward Medal Award por parte de la American Society of Parasitologists.

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