Las enseñanzas de la selva ante los riesgos de zoonosis*

Por: Rodolfo Dirzo

Department of Biology, Stanford University, Stanford, EUA. rdirzo@stanford.edu

*Artículo dedicado a Miguel Martínez-Ramos por su inauguración como vicepresidente de la SCME y por la invitación a contribuir con este artículo.

La selva de Los Tuxtlas, el manchón más norteño de selva tropical lluviosa que aún persiste en el continente americano, ha sido impactada por la actividad antropogénica durante siglos. Sin embargo, su deterioro se ha acelerado sobremanera en las últimas décadas. Las imágenes satelitales que muestran la cobertura de la selva entre la segunda mitad del siglo pasado y ahora, vívidamente revelan el daño: un paisaje dominado por terrenos desmontados (principalmente para ganadería) con numerosos remanentes pequeños de la selva milenaria (Figura 1). Uno de esos fragmentos corresponde al predio que la UNAM resguarda como estación de investigación sobre la biología del ecosistema tropical, y un laboratorio ecológico que ha engendrado proyectos de investigación con resultados que han iluminado nuestra comprensión de cómo funciona el mundo natural en el teatro ecológico tropical.


Figura. 1. Proceso de deforestación en el entorno de la Estación de Biología Tropical Los Tuxtlas (Instituto de Biología, UNAM). A la izquierda el proceso de deforestación de 1967 a 2013 (cobertura de selva en negro), demarcando el área de la estación con el rectángulo en rojo. A la derecha imagen de satélite (Google Earth ®) reciente con el área de la Estación demarcada con líneas blancas discontinuas. Modificado de Martínez-Ramos et al. (2016).

En décadas recientes, inmersa en ese mar de potreros, la estación se ha convertido en bastión para el estudio de las consecuencias del impacto antropogénico sobre la biodiversidad, funcionamiento de los ecosistemas y los servicios que el accionar de los mismos aportan al bienestar humano. Una de las enseñanzas derivadas del trabajo en esta selva tiene que ver con los riesgos de zoonosis, como ahora esbozo.

Del sotobosque de esta selva resalta un verdor inusitado – pero es un verdor engañoso: refleja que la densidad de plantas de ese estrato es muy alta, con creciente predominio de un grupo, las palmas, particularmente una llamada “chocho” (Figura 2). La proliferación de estas palmas, a expensas de otras especies, ha sido documentada en estudios iniciados por José Sarukhán en los años setentas del siglo pasado, y seguidos espléndidamente por Miguel Martínez-Ramos y sus colaboradores. Aunado a esos estudios, una serie de investigaciones, coincidentes en parte con el periodo del estudio demográfico del chocho, ha documentado que el sotobosque de Los Tuxtlas representa una anomalía ecológica responsable en parte de la proliferación de palmas: los mamíferos de tamaño medio y grande (>1 kg) están ausentes o tienen abundancias tan bajas que no se logran detectar. Esos estudios faunísticos multianuales revelan un fenómeno antropogénico de defaunación. Este término se ha posicionado ahora de manera amplia en la literatura sobre conservación biológica. 

Figura. 2. Sotobosque de la selva de Los Tuxtlas mostrando una gran abundancia de palmas de Astrocaryum mexicanum (“chocho”). Estas palmas de tallo delgado (4-5 cm diámetro) no pasan de 7 m de altura pero pueden vivir más de 120 años. Puede notarse que bajo la sombra de las palmas prácticamente no se observan plantas de otras especies, las más pequeñas (al frente de la fotografía) son palmas jóvenes de chocho. Fotografía cortesía de Miguel Martínez-Ramos.

Un resultado sobresaliente de estos estudios es que la defaunación es selectiva, de tal manera que la ausencia de fauna media y grande se correlaciona con una sobre representación numérica de mamíferos pequeños, muchos de ellos de especies que, por su historia de vida y su rol como hospederos de una carga enorme de patógenos zoonóticos, engendraron la hipótesis de que los sitios defaunados podrían representar focos rojos de zoonosis. Tal hipótesis ha catapultado investigaciones para ponerla a prueba. Por ejemplo, comparando parcelas experimentalmente defaunadas a través de exclusiones (mediante cercas electrificadas), comparadas con parcelas testigo adyacentes que conservan su contingente de fauna típica en sabanas tropicales africanas en Kenia, muestran que la abundancia de mamíferos pequeños, principalmente roedores, se multiplica por un factor de 2-2.5 en ausencia de la fauna grande. Además, el análisis molecular de la sangre de esos animales híper abundantes (y sus ectoparásitos) en las parcelas defaunadas muestra que estos albergan una amplísima gama de patógenos de zoonosis emergentes y reemergentes. Por ende, el aumento en la abundancia de tales hospederos incrementa el riesgo de zoonosis por numerosos patógenos incluyendo, por ejemplo, a las bacterias Bartonella (Figura 3) y Yersenia pestis, esta última causante de la peste negra, una zoonosis pulmonar, linfática o septicémica que puede causar la muerte.

Figura. 3. Efecto de la exclusión de fauna de mamíferos medianos-grandes sobre la prevalencia (% de ratones y pulgas infectadas) de la bacteria Bartonella sp. y la cantidad de ratones (Sacostomus mearnsi) y pulgas (Xenopsylla sp.) infectadas por Bartonella en sabanas de Kenia. Las líneas continuas indican el tratamiento sin exclusión y las discontinuas el tratamiento de exclusión. Aunque la prevalencia es similar en los dos tratamientos, la exclusión de la fauna provoca un aumento en ratones y pulgas infectadas, y por lo tanto en el riesgo de zoonosis. (Figura modificada de Young et al. 2014) .

La enseñanza general de estos estudios es que el descuido y deterioro de los ecosistemas representa un factor de riesgo latente de zoonosis futuras, algunas con potencial de engendrar pandemias similares a la que ahora padecemos provocada por el coronavirus SARS-CoV-2.

Referencias

Dirzo, R., Young, H.S., Balle, G. Ceballos, C., Galetti, M., B. Collen. 2014. Defaunation in the Anthropocene. Science 345: 401-406.

Martínez-Ramos, M., Ivan Ortiz-Rodríguez, Piñero, D., Dirzo, R., Sarukhán, J. 2016. Humans disrupt ecological processes within tropical rainforest reserves. Proceedings of the National Academy of Sciences of the USA 113: 53-23-5328.

Reseña del autor

Rodolfo Dirzo, Department of Biology, Stanford University, Stanford CA 94305, USA.

Biólogo por la Universidad de Morelos; Maestría y Doctorado por la Universidad de Gales.  

Ha sido investigador en la UNAM (Institutos de Biología y Ecología), jefe de la Estación Biológica Los Tuxtlas y del Departamento de Ecología Evolutiva. En Stanford ofrece cursos de Conservación Biológica, Ecología, y Diversidad Biocultural (este último se lleva a cabo en Oaxaca). Sus publicaciones abordan el impacto humano sobre la biodiversidad. Mantiene programas educativos en ciencias, dirigidos a estudiantes de grupos minoritarios, de familias de inmigrantes en California. Es miembro de la Academia de Ciencias de Morelos,  Academia Mexicana de Ciencias, Academia de Ciencias de EUA, y Academia de Ciencias de California

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